domingo, 28 de marzo de 2010

LA INDUMENTARIA MASCULINA





Los trajes de los romanos y griegos eran muy parecidos. La túnica era la prenda básica; se han encontrado algunas en determinados yacimientos arqueológicos del desierto. Las procedentes de Ein Gedi, en el Mar Muerto, tenían franjas coloreadas (clavus) que descendían por cada hombro e indicaban el status de quien la vestía. Estaban compuestas por dos piezas rectangulares de lana que se cruzaban en los hombros y llegaban hasta las rodillas, sujetándose en la cintura con un ceñidor. Aunque algunas eran a la medida y con las mangas perfectamente adaptadas, en general no sucedía así. La mayoría estaban hechas de lana sin teñir, cuyo color era parecido al de la harina de avena. Las túnicas de los miembros de las clases altas eran más largas.
La prenda más famosa de los hombres romanos era la toga, que se llevaba sobre la túnica. Todos los ciudadanos libres estaban autoriza dos a llevarla, pero como era un tanto engorroso, sólo las clases más altas lo hacían en todo momento. La toga era un símbolo de dignidad; los magistrados o los senadores la llevaban cuando desempeñaban los deberes inherentes a su cargo. La de los altos funcionarios tenía una franja púrpura.
La toga era una gran pieza de fina lana, de forma semicircular que se llevaba colgada de un hombro, dejando el otro brazo libre, y que caía hasta los tobillos. En esencia era como una capa, pero que envolvía el cuerpo, en lugar de caer libre mente.
Otra prenda similar de los hombres era el pallium, versión romana del himatión griego.


INDUMENTARIA ROMANA
SUBLIGAR, SUBUCULA Y FASCIA PECTORALIS

A diferencia de los griegos, los hombres romanos llevaban ropa interior, hecha generalmente de lino: el subligar o subligaculum era como unos calzoncillos utilizado en tiempo antiguos, pero que en época clásica quedó limitado a los obreros. La subucula era una túnica interior con la que los romanos incluso dormían.

Las mujeres también llevaban subligar y subucula, y además, como las mujeres griegas, utilizaban una banda de tela para sujetar los pechos, la fascia pectoralis.

La túnica

Vestido normalmente de lana formado por dos piezas de tela cosidas juntas y ceñido con un cinturón. Los hombres llevaban la túnica hasta las rodillas por la parte frontal y más larga por detrás: las mujeres llevaban la túnica hasta el talón. El ornamento más usual de la túnica era una banda de púrpura, el clavus, que también indicaba la clase social de quien la llevaba, y una túnica muy especial era la palmata que lucían los generales triunfadores en los desfiles. Las túnicas no tuvieron mangas hasta épocas tardías; se dice que el emperador Augusto, muy friolero, usaba varias túnicas, una sobre otra, a fin de evitar el frío.

La toga

Como era el traje oficial romano no podían llevarla ni los extranjeros ni quien había perdido el derecho de ciudadanía. Era una gran pieza de lana de forma y tamaño no definido del todo, aunque se ha llegado a establecer que podría tener forma de elipse y llegaría a medir alrededor de 4,60 metros de anchura por 2,75 de altura.

La parte central de la toga formaba una serie de pliegues que se llamaba sinus por la parte baja de la cintura y nudus o umbus por la parte de arriba. Lo que sí nos han contado los escritores romanos es la dificultad de colocarla y la incomodidad de quien la llevaba; pero se trataba del traje oficial y debía llevarse siempre en público. Reproducimos una descripción de la forma de colocar la toga: “La tela se doblaba en dos partes desiguales en sentido de la longitud; se hacía bajar por delante un borde desde el hombro izquierdo en doble y, después de dar la vuelta por debajo del brazo derecho, lo que quedaba también se tiraba sobre el hombro izquierdo”.

Según el ornamento de la toga se llamaba de diferente manera:
• Pura, de un solo color, blanco o crema, característica del ciudadano común.
• Pratexta, con una franja de color púrpura de diferente anchura según la dignidad de quien la lleva. Era la toga propia de los magistrados y de los niños y niñas menores de 16 años.
• Candida, totalmente blanca, característica de los “candidatos” a las magistraturas.
• Pulla, toga marrón, gris o negra, propia del luto.
• Picta o palmata, de color púrpura y decorada con oro es la toga que llevaban los generales en los desfiles de triunfo.
• Trabea, de diferentes colores con franjas púrpura, la llevaban los augures, sacerdotes encargados de predecir el futuro.

La stola y la palla

La stola era el traje que la mujer romana casada llevaba sobre la subucula; era largo hasta los pies y se ceñía con un cordón por las caderas y con un cinturón bajo los pechos, la zona. Se dice que podía estar decorado con una banda de color púrpura; en época posterior a la clásica fue sustituida por la túnica delmatica, una túnica muy elaborada que también llegaron a utilizar los hombres en lugar de la toga.

La palla era un manto, evolución del himation griego, que las mujeres utilizaban cuando salían en público, habitualmente cubriéndose lo cabeza.

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