domingo, 28 de marzo de 2010

LAS FAMOSAS COMILONAS

Vitelio emperador romano (14-69), pone de moda el arte de vomitar introduciendo una pluma de ave en la garganta y así provocar las náuseas. Los Vomitorium, era el lugar donde los romanos después de los banquetes que se metían entre pecho y espalda, vomitaban la comida ayudándose con una pluma de pavo real para poder seguir comiendo.
Nerón mandaba a sus corredores más veloces a que le trajeran nieve de las montañas que luego mezclaba con pulpa de frutas y miel. De ahí nació el sorbete.

Los panaderos romanos eran de origen griego. En roma había 329 panaderías. El precio del pan era regulado por los magistrados y el oficio pasaba de padres a hijos. El pan de harina blanca era el más apreciado, mientras que el PANIS PLEBEIUS, (pan moreno) era el de los pobres y esclavos. El pan más barato era el PANIS ACEROSUS, en su elaboración se añadían cañas de trigo, tropezones de salvado y demás cosas que estuvieran a mano. Los militares tenían sus propias panaderías y fabricaban su pan, el PANIS MILITARIS. El pan ya existía en la Hispania y se cree que el uso de la levadura procede de nosotros.
Los romanos inventaron la botella estilo champán y no los franceses. Ellos fueron los inventores de la botella de champán, con su tapón atado al cuello para que no explote.

Un rodaballo era mucho más caro que una vaca.

La salsa más famosa y demandada era el GARUM, se añadía a cualquier plato, al agua , al vino, etc. Se elaboraba con vísceras de pescado, atún, caballa y esturión, se ponían en maceración con salmuera y se dejaba secar al sol durante dos o tres meses. Tal era su influencia que los cambios en el precio del GARUM, influían en la moneda. El más caro era el GARUM SOCIORUM (garum de los socios), realizado en Cartagena y se
cotizaba a 180 piezas de plata el litro de salsa.
Existían una gran cantidad de platos exóticos o raros, como sesos de alondra con miel, lenguas de flamenco o ruiseñor, talones de camello, cresta de aves, pezones de cerda....

El Emperador Maximino, este llegaba a ingerir 16 kilos de carne y 32 litros de vino en una sola comida.

El emperador Heliogábalo presumía de no haber bebido dos veces en el mismo vaso ya fuese de plata u oro.

En un desayuno con tiempo el Emperador Albino ingirió la desorbitada cantidad de 500 higos, 100 melocotones, 10 melones, 48 ostras y 2 kilos de uva.

El mayor banquete de la historia fue el ofrecido por Julio César para celebrar sus victorias en oriente. Invito durante varios días a 260.000 personas y comieron en 22.000 mesas.

Las ánforas al romperse eran tiradas a un vertedero, sus fragmentos (testas) en roma llegaron a formar una colina de 30m de altura, el Testaccio.
Después de comer en estos grandes banquetes se organizaban espectáculos, de los que destacaba el de atar un hombre a una estaca y ver como una fiera hambrienta lo despedazaba. Si moría muy rápido o los desgarros no eran muy espectaculares el público se enfadaba y pedía más sangre, otro de ellos era el rajar a un hombre la barriga y ver como los alimentos caían al suelo, eran forofos de las ejecuciones públicas.

Los cómicos eran muy mal tratados por los Emperadores. Augusto mando azotar a varios actores, Claudio mandó decapitar a seis mimos, Calígula y Nerón desterraron a varias compañías de actores. A este último le gustaba representar obras de teatro y hacía ejecutar a los espectadores que no le aplaudían con entusiasmo.

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